Coach Espiritual o Consejero Espiritual

¿Qué es un entrenador de vida espiritual?

Un entrenador de vida espiritual es un entrenador que te ayuda a cambiar tu vida cambiando la forma en la que reaccionas y operas a un nivel más profundo. 

No sólo examina tus hábitos, comportamientos, acciones, tu lenguaje o tus objetivos, sino que va más allá profundizando en tu forma de ver el mundo, tus creencias más profundas, investigando en cuál es tu conexión con lo divino y te muestra cómo trabajar con las leyes del Universo para conseguir obtener aquello que realmente quieres de la vida y no conformarte con lo que tienes.

Los entrenadores de vida espiritual o consejeros espirituales son aquellas personas que viven según los principios espirituales en lugar de vivir con la lógica diaria o establecida por la sociedad. Saben cómo aplicar las leyes de la naturaleza o leyes del Universo y enseñan a otros a hacerlo para vivir una vida con mayor sentido y significado, aportando felicidad y mayor satisfacción, pues enseñan las mismas prácticas que a ellos les han funcionado.

Muchas veces se suele confundir a los entrenadores espirituales con líderes religiosos, sin embargo, no tienen nada que ver, las prácticas espirituales no tienen nada que ver con ninguna religión en particular, aunque muchas de sus prácticas también se encuentran en la mayoría de tradiciones religiosas del mundo. Tampoco tienes que ser religioso o pertenecer a alguna religión en particular para poder trabajar con un entrenador de vida espiritual, tan sólo tienes que estar abierto a profundizar más allá de tu mente, y abierto primero a conocer y después a conectar con esa parte no física de ti mismo, llámese alma, o espíritu o divinidad o como prefieras llamarlo.

Igualmente si eres religioso o sigues alguna práctica religiosa, también puedes seguir estas prácticas espirituales, siempre y cuando estés abierto a quizás tener una nueva visión de Dios o de tu parte divina.

Conocerte y comprenderte a ti mismo y al mundo que hay a tu alrededor desde una perspectiva espiritual puede ayudarte a llevar una vida más significativa. Llevarte a descubrir que tienes un propósito más profundo y que todas las experiencias y eventos que han pasado en tu vida han sido orquestados por una energía mayor para llevarte a tu verdadero camino.

Así pues, trabajar con un entrenador de vida espiritual puede ayudarte a revelar cuál es el propósito real de tu vida y mostrarte como eliminar cualquier resistencia, bloqueo o limitación energética o emocional que tengas para así poder vivir la vida que te hará sentir completo y realizado.

A través de ampliar tu visión y las prácticas espirituales, llegar a recordar quién eres realmente y así soltar y dejar ir, viejas heridas del pasado para poder avanzar hacia un futuro mejor y más brillante, aprendiendo a vivir en el presente con atención y consciencia plena.

Creciendo espiritualmente

Un entrenador de vida espiritual te puede ayudar a cambiar los roles de tu vida, salir del rol de víctima que muchas veces adoptamos y comenzar a asumir y hacerse cargo de tu responsabilidad. Te puede ayudar a desviar tu atención de aquello que es dañino para ti, como son aquellos juicios o cualquier negatividad que te rodee para que así puedas hacerte cargo y enfocarte en lo positivo.

Entendiendo que aquello a lo que le prestas atención se amplifica en tu vida, es decir, crece, tu entrenador te muestra cómo salir de ese enfoque cambiando el pensamiento y poder pasar de la desesperación y el rechazo a la aceptación y apreciación.

Pueden darse muchas circunstancias que te están haciendo sufrir, como haber perdido un amor, estar sufriendo un divorcio, la pérdida de un trabajo, la muerte de un ser querido, quizás un problema de salud, o tal vez estés experimentando una crisis existencial de mediana edad. Es muy posible que no te sientas cómodo hablando de estas situaciones con amigos o familiares, tal vez por miedo al juicio, o al ridículo o simplemente porque nos han enseñado a no confiar en los demás para contar nuestros problemas, puede ser que esto que estás experimentando sea tan privado que no quieres compartirlo con ninguna persona de tu círculo. 

Para ello existen los entrenadores de vida espiritual, pues para estas personas no existen barreras ni juicios ni opiniones personales, ellos sólo te escucharán abiertamente y te darán las herramientas y el conocimiento necesario para hacerte cargo de tu vida. 

Un entrenador espiritual creará un entorno privado y seguro donde poder ayudarte para hablar de cómo te sientes en verdad a nivel profundo, dejando espacio para el crecimiento y el avance.

La mayoría de las veces, buscamos la ayuda de profesionales que no tienen en cuenta nuestra espiritualidad y así, muchos de nosotros nos perdemos. Sin embargo, con un entrenador de vida espiritual, te resultará más fácil hablar sobre la vida de una manera más significativa, saliendo de lo vanal y superficial y rasgando más profundo, pues es allí, en la profundidad donde realmente se encuentran las respuestas a todas nuestras preguntas existenciales.

No hay ni juicios ni comentarios burlones, ni preocupaciones, sólo una verdadera profundización en tu Fe y sentido de espiritualidad, está ahí para escucharte y ser tu maestro mientras te ayuda a encontrar al verdadero maestro que hay en tu interior. 

Un buen entrenador espiritual no te va a crear ninguna dependencia con él, al contrario, te va a invitar a explorar tu parte más profunda hasta que encuentres al verdadero Gurú que está dentro de cada uno de nosotros y será quien guíe tu vida a partir de ese momento.

El crecimiento espiritual nos reta y desafía a abrir nuestro corazón a la compasión, el amor y todo aquello que le da un verdadero sentido a tu vida.

Las prácticas espirituales hacen que se fortalezca la conexión entre tú y tu sabiduría interior. Estar conectado con tu guía interna te llevará a vivir una vida llena de significado, gratitud y entrega. Llenará ese vacío que a menudo sentimos y que es el que nos genera el verdadero sufrimiento.

Al igual que nadie se burla de un niño por caerse cuando está aprendiendo a caminar, tu entrenador no se burlará de ti por los errores cometidos o las imperfecciones, ya que entiende que estos son necesarios en el aprendizaje y se tienen en cuenta a medida que explora tu historia y te ayuda a trazar los próximos pasos en la vida.

 

 

Ayuda para cuando te sientes atrapado

Cuando estamos demasiado involucrados en el drama y el caos de la vida, nuestra tendencia es a ver nuestro mundo desde una perspectiva confusa, errada y distorsionada, no vemos con claridad ya que nuestro dolor y sufrimiento nos impide ver más allá y mucho menos nos permite tener una visión más clara y nítida de las cosas.

Esto nos lleva a emitir juicios y victimizarnos justificando nuestras opiniones negativas y culpando a todos de nuestra experiencia vital negativa. Y si las cosas se ponen realmente feas, podemos llegar incluso a culpar a Dios o al Universo de nuestras desgracias y de nuestros males. Esto es algo que a todos nos ha pasado en un momento dado.

Tu entrenador de vida espiritual puede ayudarte en estos momentos a descubrir todos tus bloqueos espirituales y energéticos y descubrir tus limitaciones y resistencias a la felicidad, para ayudarte a entender por qué no estás donde quieres estar en tu vida.

La verdad es que cuando tan sólo nos quejamos por nuestra situación sin buscar verdaderamente una solución efectiva, nos condenamos a sentir una profunda desesperación. El trabajo de tu entrenador es desterrar toda esta basura mental y ayudarte a encontrar tu ser completo y sanado. Está ahí para mostrarte que la vida no tiene que ser dolorosa y que desde este momento puedes comenzar a vivir la vida de tus sueños sin importar en el lugar en que te encuentres en este momento.

En Imagínate contamos con una entrenadora de vida espiritual que está dispuesta a ayudarte en todo este proceso. Puedes solicitar una conversación inicial con ella para descubrir si es la entrenadora que estás buscando y que puede ayudarte a cambiar tu vida. Tan sólo cubre el siguiente formulario y nos pondremos en contacto contigo lo antes posible.

Gracias y bienvenido al cambio.